DIARIO, HUMOR

Crónica de una surviver

Apreciados maifrens,

Llego a la guardería derrapando la moto, mi hija me recibe con los brazos abiertos. “Mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama” dice mientras intento preguntar a sus profesoras (benditas ellas que merecen un altar) si ha dormido bien y por lo consiguiente, pasaré una tarde decente:

-Sí, ha dormido bien, pero te queremos comentar una cosa… – Bajada de voz en modo silenciador del iPhone – Le hemos visto… un piojo…

Miro a mi pequeño alfajor que me dedica una sonrisa mientras se rasca como un mono. Genial, subimos el nivel de dificultad a “madre de rodríguez con padre trabajando en Bangladesh y niña con piojos”. P-i-o-j-o-s, parásitos, bichos con patas y bullshits de muchos tipos caminando por el frondoso pelo de Diana Ross… ¡omaigat!

disgust

Vuelvo a ir derrapando, esta vez a la farmacia “Un champú que quite los piojos, PORFAVORTEPIDO” “Es muy pequeña, te tenemos que dar este que es una silicona que los asfixia” sale más a cuenta pagar a unos matones para que los hagan desaparecer sin dejar rastro, bromeo con mi yo interior en una conversación que, a juzgar por la cara de la farmacéutica, estoy teniendo en voz alta  “mama, mama, mama, mama, Elza y Ana” dice la señora de murcia rascándose la caballera… “Elza y ana. Elza y ana. Elza y ana” “Póngame también las tiritas de la Frozen”

frozen

she wins

Luego al mercado, mi hija a lo Hansel y Gretel va esparciendo liendres por el camino mientras le compro de cenar algo que le encante porque se avecina una tarde VERY COMPLIQUEITED.  Llegamos a casa. “¿A memo? me dice la vástaga señalando la tele mientras se deja el cuero cabelludo al rojo vivo. Le pongo la peli de Nemo mientras le esparzo por el pelo la bullshit siliconada. Lucha cuerpo a cuerpo para que no se lo toque durante 30 minutos. Lucha cuerpo a cuerpo para ponerla en la bañera. Lucha cuerpo a cuerpo para ponerle el champú antiparasitario. Lucha cuerpo a cuerpo para sacarla de la bañera. Lucha cuerpo a cuerpo para pasarle la liendrera por sus cantidades industriales de pelo.

pelo

5 minutos de tranquilidad. Hago la cena, hamburguesa con queso. “Zupá!” me dice mi pequeño alfajor cuando empieza a oler los primeros efluvios de la carne. “Ya vaaaaa” le digo yo mientras espero que se haga la hamburguesa. Lucha cuerpo a cuerpo para que entienda que la cena lleva un ratito. Pongo cena. Matilda, al ser de sus preferidas no deja ni una miga. ” “A bibi” me dice ella por si tengo demencia senil y no me acuerdo de lo que va después. Le enchufo un biberón del tamaño de una botella de Jack Daniels. La marichochi se queda panza arriba haciendo la digestión.

IS THE TAIM

Destino mi último aliento para poner un lavavajillas y me preparo para el combate final: IR A DORMIR

karate

Primero de todo poner despertador por si me quedo dormida ¡EMPIEZA EL COMBATE! Gancho de derecha, gancho de izquierda, patada voladora… la marichochi, a lo mogli de la selva, se defiende como puede. Yo le sigo el rollo para que se canse, muajajajaja te saco 32 años de delantera, maifren. Cuando veo que la intensidad empieza a bajar le hago la llave maestra que la deja en una parálisis total y me hago la dormida. Mi cachorra se duerme del aburrimiento… y yo con ella. Me suena el teléfono.

-Amor, aún me queda una hora…

Es mailofli lof, un freelance que trabaja con el mismo horario que una costurera de Inditex. Me despierto con la energía justa de meterme una ducha. Me relajo sintiendo como resbala el agua por mi cabeza hasta que… empiezo a oír la alarma que he puesto en mi iPhone para no quedarme dormida. En el comedor. Al lado de la habitación donde duerme la niña.

scared

Salgo en bolas y chorreando hasta llegar al móvil. Las cortinas están subidas hasta arriba, puta-bida- tete. Lo apago. Vuelvo chorreando en bolas a la ducha. Momento mascarilla y con un seis y un cuatro ya estoy preparada para cenar. Miro en la nevera los ingredientes y evalúo mis ganas de convertirlos en comida… CERO PATETERO. Estoy en modo slow batery, así que me meto entre pecho y espalda un paquete de galletas de la niña con leche. Me cepillo los dientes. Me seco el pelo. Me queda con una textura aceitosa. ¿Hola? ¡Si me acabo de duchar! Repaso acontecimientos: he entrado en la ducha, me he mojado el pelo, he salido cagando leches, he vuelto y me he puesto la mascarilla mientras me enjabonaba el cuerpo… sí, el champú no forma parte de la ecuación.

Estoy cansada así que cojo mi pelo fritanga y lo llevo a la cama con un “mañana será otro día”. Me acuesto. Desparramo mi carne trémula por el colchón. Gustito máximo hasta que noto como…. algo se mueve en mi cuero cabelludo…

serously

 

P.D. Amiguis, viene el verano y el cumple de mi marichochi, nuestro primer aniversario de marrieds, las vacaciones… así que no puedo comprometerme a publicar cada viernes. Iré publicando alguna cosita cuando tenga tiempo e iré refrescando en mis redes sociales entradas antiguas con las que nos hemos echado unas risas.

Besis! Japi samer!

6 thoughts on “Crónica de una surviver”

  1. Tema piojil…tengo master!!!! VIP: REPETIR CHAMPU A LOS 4 DIAS!!!!! liendrera, a muerte….Y queridas mamas primerizas con pequeños vástagos, el baño de color, o el tinte los mata!!!!!! A TEÑIRSUS TODAS!!!!

  2. Yo me puse el treatment + tinte al dia siguiente + treatment otra vez. La peluquera me dijo que me iba a quedar calva, pero yo que soy mas urbanita que el asfalto, esto de tener la cabeza con mas bichos que la habitación de cenicienta, no podia soportarlo.
    Suerte y buenas vacaciones!

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