HUMOR

Adiós chupete

Apreciados maifrens que hayáis sobrevivido a las fiestas navideñas:

Este año a mí los reyes me han traído una politoxicómana con mono nivel rehabilitación en una clínica de actores jolibudienses. ¿Será por qué te has portado mal? Os preguntaréis.

Para responderos con sinceridad, debo remontarme a long time ago cuando sólo había sobrevivido a un postparto y llevaba la etiqueta de primeriza en la nuca.

En esos tiempos, yo era una madre de esas que temblaban con los cólicos y las primeras vacunas, y a las que le habían dicho que el chupete era mejor que pasar un día en un spa de ácido hilaurónico.  Que si calmaba a los niños, que si les ayudaba a dormir del tirón y un sinfín de bondades a las que una no podía resistirse. Yo, que me enteré que los reyes no eran magos a los 12 años, me creí a pies juntillas esas afirmaciones y me obsesioné, a lo toc, en meterle en el boquino el trozo de plástico.

chupete 2

De tanto insistir la pobre  fue cogiéndole el tranquillo, y ya para el año, la de Murcia y el chupete eran uno sólo. Muchas bondades, no te voy a mentir, aunque creo que he gastado más en chupetes en tres años, que en tabaco durante toda una vida.

Totally, a los dos años la pediatra nos dijo que parecía que el chupete empezaba a deformarle el boquino y que había que sacarlo. Dos años. Terribol Tú. Yo embarazada de  2 meses. Le dimos las gracias por la información y al salir del CAP cuando la niña nos montó una rabieta de vida o muerte, le dimos el chupete y nos fuimos tan campantes.

campantes

Más tarde, cuando la de Albacete me espachurraba los órganos vitales, decidimos que lo mejor era darle el chupete sólo por la noche. La cosa funcionó hasta que Albacete y Murcia se conocieron  extracorpóreamente y vivimos lo del “paso hacia atrás” que en nuestro caso fue volver a llevar todo el día el chupete.

En la siguiente revisión de la niña, tres años, la pediatra nos comentó que aunque nuestra hija tuviera la boca cerrada gracias a la deformación del chupete en la piñata, le quedaba un arco de triunfo en medio que ponías meterle el monedero. Nos pidió, again, que teníamos que quitarle el chupete.  Nosotros, again, asentimos y al girar la calle del CAP viéndola intranquila se lo metimos en el boquino, eso sí, con sentimiento de culpa. Que nada es gratis en esta vida.

sorry

Justo antes de navidades la adicción superaba ya en la escala Richter a Charlie Sheen. Y Sujeto 1 se sacaba el chupete justo antes de entrar en el cole y lo volvía a pedir bajo amenaza de rabieta, a la salida. Con las vacaciones navideñas acercándose, la profesora nos pilló por banda y nos sugirió sacarle el chupete para que pudiera vocalizar mejor. “Dádselo a los reyes” nos dijo la insensata.

El jasban empezó a hablar del tema abiertamente en casa. “Que si los reyes se llevarán el chupete”, “Que si ya no eres un bebé, ya te has hecho mayor…”  y Matilda se lo miraba con cara de “tu-te-drogas” y con un “no, gaziaz”, que igual es adicta que educada, se lo ponía como un puro de lado para seguir jugando.

La cosa se puso seria cuando, quedando poco para los reyes, el dulce de leche le sacó el as de la manga del regalo: “Si se lo das a los reyes, te traerán un regalo.” “Gan” dijo ella con los ojos acristalados por el consumismo. “Muyyyyy grandeeeeee” dijo el jasban con la exageración argentina como bandera. A lo que yo, encargada de ir a buscarlo en moto, apunté “el regalo es de NIÑAS GRANDES, no tiene porque ser MUY GRANDE.” Y cuando vi que la cosa decaía le enseñé los juguetes que tienen las primas y que nunca le dejan tocar.  Sí, recurrimos al chantaje.

Los días fueron pasando y la niña seguía con el chupete en la boca hasta para comer. Le íbamos recordando lo de los reyes. Ella hacia como si nos escuchara y nadie tocaba más el tema hasta que llegó la cabalgata. Y pasaron los que recogen los chupetes. A mí me temblaban las piernas. El jasban me miraba con parálisis de terror. La de Murcia, concentrada con el chupete en la boca, vio pasar a dos figurantes con un cesto para recogerlos. Dejé de respirar. el jasban tuvo un microinfarto de miocardio. La de Murcia miró la figurante y le hizo una seña para que se acercara. La figurante se acercó. Ella la miraba fijamente.  La tensión se podía cortar con un cuchillo. Señaló la cesta. La figurante la subió. Los minutos se detuvieron. La de Murcia puso su chupete en ella. La miró, como si estuviera amenazándola, le dijo “Un regal moooolt gaaaaaan”.

chupete

Y el rioplatense y a mí, sin decirnos nada nos cayó una lágrima. De repente los dos fuimos conscientes que era la última cosa que nos recordaba que había sido un bebé.

La felicitamos, saltamos con ella, con la adrenalina por no saber lo que se nos vendría encima aún en el cuerpo.  Al volver al coche, con el mono modo ON,  nos pidió llorando el chupete. Le ofrecí un vídeo guarrindongo de youtube  de esos que tiene vetados por tener una línea estética más fea que los calcetines con chancletas. Se calmó.

Llegamos a casa. Se quedó dormida encima de la alfombra y se despertó a las 4 de la mañana pidiendo chupete y llorando desconsoladamente. No podíamos calmarla así que nos levantamos todos y le enseñamos los regalos de reyes. Los abrió. Todos. Hasta los de los primos. La de Albacete y yo volvimos a domir y el jasban pilló cacho y se quedó despierto con ella.

Durante el día íbamos capeando lo del chupete, con mi estrategia de vídeos guarrindongos (sorry Carlos González) pero in da middle of the night volvía a despertarse y el jasban iba a buscarla. Una mañana me los encontré a los dos durmiendo encima de la alfombra. RIP cervicales.

pregar

Ya a la cuarta noche de desenganche de repente, ¡ZAS! Por primera vez en nuestra vida, nuestra hija durmió del tirón. Y así llevamos tres noches seguidas.

Con la maternidad siempre hay que decir las cosas con la boca pequeña porque la Ley de Murphy, que es omnipresente como los reyes magos, te hace bulling si te escucha. Por eso, cuando le dije a mi príncipe azul “Bueno, parece que vuelve a haber tranquilidad en casa” alegremente y en voz alta, la de Albacete, que es una cachonda, decidió empezar a levantarse y quedarse sostenida en el aire. SOLA. Cosa que nos indica que en dos días le da para dar sus primeros pasos. P-R-I-M-E-R-O-S-P-A-S-O-S-.

10 meses

Y aún no ha cumplido los diez meses.

¿No era que te tocaba una movida y la otra tranquila? Fucking joke!

Pray for us, maifrens. A lot of, morenauer.

9 comentarios en “Adiós chupete”

  1. Pero al fin y al cabo, habéis sobrevivido al chupete!!! Da para un capítulo de Black Mirror lo de los chupetes, pero… y lo que te apañan?? Nosotros cuando se lo quitamos al mayor, guardamos un par por si acaso, como si guardáramos droga, en la caja donde teníamos la copia de las llaves de casa y del coche, la típica que tienes súper bien guardada y en la que pones las cosas importantes. Esa era nuestra escala de valores. Casa, coche, y 2 chupetes porsiaca.
    Ánimo, que ya os quedan menos cosas jodidas a las que sobrevivir ;-P

    1. 🤣🤣🤣🤣🤣 totally trú! Nosotros no salíamos de casa con uno en el bolsillo, aunque fuéramos a trabajar, por si las moscas. Ahora hay que intentar encontrar una alternativa que la calme cuando está nivel drogaína after porque no ha dormido la siesta. 🤦🏻‍♀️ Los vídeo guarrindongos del youtube no son tan polivalentes 🤣🤣🤣

      1. Consejo gratis: Yo una temporada siempre llevaba encima 2 o 3 piruletas de las que regalan en el Viena (aunque lo niegue ante la pediatra) y me solucionaron más de una crisis. 🤣

  2. 😂😂😂😂😂 Yo no me agobié por cólicos y demás sino por el momento de quitar el chupete precisamente. Lo intenté poco y lo quisieron menos así que, nunca jamás. Ahora me alegro porque no he sido consciente probablemente de la cantidad de momentos que podrían haber suavizado 😓😓😂😂

  3. Bua, lo que cuesta desengancharlos! Pero oye, una fase superada!! Bien!
    Muas!
    PS: Yo también descubrí la gran mentira de los Reyes a los 12, pensaba que era la única tan pardilla, jajajajajaja!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s